LIBRERÍA VIRTUAL

Este trabajo busca responder a muchos cuestionamientos que han aparecido en ambientes de Iglesia respecto a la entrada, con mucha fuerza y a veces muy contaminada de comercio, de las experiencias de espiritualidad que provienen de Oriente. Intentaremos dar cuenta de que tanto cuerpo como espíritu son elementos constitutivos de la oración cristiana. El cuerpo es más que un cascarón que envuelve la vida espiritual, no es un ente separado del espíritu, y no se entra a la oración dejando aparte la corporalidad,
sino más bien al contrario integrando ambas dimensiones; sin separación y sin confusión.

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